EL EXTRAÑO EVANGELIO DE SAN FELIPE

En Julio del 2011 pasado un equipo de investigadores italianos dirigidos por el arqueólogo Francesco D’Andria anunció el descubrimiento de la tumba del apóstol Felipe. El apóstol fue torturado y crucificado en la ciudad turca de Hierápolis hacia finales del siglo I de la era cristiana. La tumba se encuentra en el interior de una iglesia cristiana construida alrededor del siglo IV. La tradición cuenta que la iglesia se construyó en el lugar donde, supuestamente, descansaban los restos del apóstol mártir.

SAN FELIPE

 

La tumba aún no ha sido abierta pero se sabe que los restos del apóstol no se encuentran en su interior. Según narra el arqueólogo D’Andria, los restos de Felipe fueron llevados a Constantinopla hacia finales del siglo VI y después fueron trasladados a la Iglesia de los Santos Apóstoles en Roma.

Sin embargo, las expectativas son grandes en cuanto a lo que se pueda encontrar en la tumba original. Después de todo, Felipe fue, como veremos a continuación, un apóstol especial.

El apóstol Felipe, originario de Betsaida (lugar de origen de Lázaro y María, amigos íntimos de Jesús:), era un seguidor de Juan el Bautista que estuvo presente en el bautizo de Jesucristo. Cuando Jesús decide empezar su prédica en la Tierra, se dirige a Felipe y le dice “sígueme”. Desde ese momento, Felipe será uno de los más cercanos seguidores de Jesucristo y formará parte de los seis primeros apóstoles (Andrés, Pedro, Juan, Santiago y Natanael) que luego traerían a los seis restantes.

Juan I, 43-48, Al día siguiente, Jesús quiso partir para Galilea. Se encuentra con Felipe y le dice: «Sígueme.» Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro. Felipe se encuentra con Natanael y le dice: «Ese del que escribió Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús el hijo de José, el de Nazaret.

FOTO: San Felipe representado por Rubens en su serie de pinturas dedicada a los apóstoles. El apóstol fue representado con la cruz como un símbolo de su martirio.
Como vemos, los amigos más cercanos y los primeros apóstoles de Jesucristo provenían de Betsaida. Felipe aparece repetidas veces en los cuatro evangelios que conforman el Nuevo Testamento. Quizás una de sus principales apariciones sea en la escena de la multiplicación de los panes y los peces:

Juan VI, 5-11, Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia él mucha gente, dice a Felipe: «¿Donde vamos a comprar panes para que coman éstos?» Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco.» Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?»Dijo Jesús: «Haced que se recueste la gente.» Había en el lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos 5.000. Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron.

 

 

Para nosotros lo más sorprendente es que Felipe es el único de los doce apóstoles calificado en el Nuevo Testamento como “evangelista” o autor de un evangelio, aunque lo más seguro es que esa mención se deba a que Felipe llevaba y predicaba la noticia de la obra y mensaje de Jesús. Lo interesante es que llevar la obra y mensaje de Jesús, o el evangelio, era el inicio de lo que luego sería copiado en un papiro y se convertiría en uno de los relatos del Nuevo Testamento. Un evangelio, en general, es todo relato que narre la vida y obra de Jesús, sea oral o escrito.

Hechos de los Apóstoles XXI, 5-9, Cuando se nos pasaron aquellos días, salimos y nos pusimos en camino. Todos nos acompañaron con sus mujeres e hijos, hasta las afueras de la ciudad. En la playa nos pusimos de rodillas y oramos; nos despedimos unos de otros y subimos a la nave; ellos se volvieron a sus casas. Nosotros, terminando la travesía, fuimos de Tiro a Tolemaida; saludamos a los hermanos y nos quedamos un día con ellos. Al siguiente partimos y llegamos a Cesárea; entramos en casa de Felipe, el evangelista, que era uno de los Siete, y nos hospedamos en su casa. Tenía éste cuatro hijas vírgenes que profetizaban.

Si el autor de Hechos de los Apóstoles destacó que Felipe era evangelista es porque Felipe ya había construido, oralmente, un relato sobre la vida de Jesús que repetía durante sus viajes y que luego se convertiría en un manuscrito. Todos los evangelios del Nuevo Testamento son la consecuencia directa o indirecta de los relatos orales sobre la vida de Jesús que contaban aquellos que habían conocido a Jesús. Sin embargo, no es uno de los cuatro evangelios canónicos del Nuevo Testamento.

FOTO: Nag Hammadi. Códices encontrados en la cuevas de Nag Hammadi en Egipto.

Hoy en día, conocemos un texto denominado el “Evangelio de Felipe”. Este evangelio fue encontrado en las cuevas de Nag Hammadi en Egipto, en los años 50 y se calcula que fue escrito entre el 180 y el 250 d.C.

Probablemente, nunca sabremos si este evangelio es el mismo que relataba el apóstol Felipe. Pero, por alguna razón lleva el nombre del apóstol.

El relato escrito en copto consta de 143 sentencias, proverbios y parábolas atribuidas a Jesús. Dista mucho de las historias estructuradas y novelescas, que sobre Jesús presentan los evangelios canónicos.

Si este fuera el evangelio que realmente escribió el apóstol Felipe, la Iglesia Católica tendría varios argumentos para no haberlo incluido en el Nuevo Testamento. Analizando el contenido del evangelio, nos damos cuenta del real peligro que podría haber significado para la naciente iglesia y para la construcción del dogma cristiano. Hay tres pasajes en el texto, que no podían ser admitidos por la Iglesia Católica de la época, y que aún hoy en día serían censurados.

El primer pasaje sugiere une relación amorosa (esposo esposa), entre Jesús y María Magdalena. Entonces los Templarios tenia razón, al venerar a Maria Magdalena como la portadora del Grial o la Sangre Real de Jesus. Si tomamos que este evangelio efectivamente y según la ciencia de hoy se escribio a solo 100 años de la muerte de Jesus, entonces podemos decir que la historia del matrimonio entre Jesus y Magdalena, no es moderna, sino que era un hecho consumado en tiempos contemporáneos a Jesus y sus seguidores.

 

Concretamente Felipe nos dice: Evangelio de Felipe XXXII, Tres (eran las que) caminaban continuamente con el Señor: su madre María, la hermana de ésta y Magdalena, a quien se designa como su compañera. María es, en efecto, su hermana, su madre y su compañera. En esos tiempos no exilia la palabra matrimonio, para designar a una pareja que estaba unida en matrimonio, se le llamaba a la mujer COMPAÑERA. O sea Felipe nos dice que Magdalena era la ESPOSA DE JESUS.

Pero, esto no termina aquí; Otro pasaje niega que la virgen María haya sido fecundada por el Espíritu Santo.

Evangelio de Felipe XVII, Algunos dicen que María ha concebido por obra del Espíritu Santo: éstos se equivocan, no saben lo que dicen. ¿Cuándo jamás ha concebido de mujer una mujer? María es la virgen a quien ninguna Potencia ha manchado. Ella es un gran anatema para los judíos, que son los apóstoles y los apostólicos. Esta virgen que ninguna Potencia ha violado, [… mientras que] las Potencias se contaminaron. El Señor no [hubiera] dicho: «[Padre mío que estás en] los cielos», de no haber tenido [otro] padre; sino que habría dicho simplemente: «[Padre mío]».

Finalmente, un memorable pasaje gnóstico sugiere que Jesús no resucitó de la muerte, sino que tuvo una resurrección anterior a su muerte:

Evangelio de Felipe XXI, Los que dicen que el Señor primero murió y resucitó, se engañan; pues primero resucitó y (luego) murió. Si uno no consigue primero la resurrección, <no> morirá; (tan verdad como que) Dios vive, éste [morirá].

Un texto con este contenido nunca será aceptado por la Iglesia Católica pues ataca los dogmas fundamentales de su doctrina: Jesús tenía una relación especial con María Magdalena (MATRIMONIO), la Virgen María no fue virgen, y no hubo resurrección.

Los Templarios, tenían esta información y en consecuencia obraron, pues este fue y es una de sus secretos guardados y mientras les hacían creer a la Iglesia que seguían sus dogmas, en secreto crearon una nueva Orden Templaria, el Secretum Templi, que se mantuvo muy lejos del Vaticano y tuvo su propia agenda para perpetuar estos secretos, quizás los cuerpos del propio Jesus y Maria Magdalena embalsamados, los tesoros del Temple, el Arca y los secretos ancestrales que conocieron, sin contar su contacto y presencia en America 300 años antes que Colon.

Nosotros les dejamos una deliciosa reflexión gnóstica de carácter carnal incluida en este evangelio, que si hubiese sido escrita realmente por el apóstol Felipe le habría costado la expulsión de la comunidad cristiana.

Evangelio de Felipe XXXI, …Los perfectos son fecundados por un beso y engendran. Por eso nos besamos nosotros también unos a otros (y) recibimos la fecundación por la gracia que nos es común.

Quizás, la apertura de la tumba del apóstol, que debería tener lugar en los próximos meses, develará más de una incógnita sobre su personalidad y sobre su obra.

Entretanto, queremos reivindicar, con el debido cuidado, la información contenida en algunos evangelios apócrifos pues nos pueden llevar a una mejor compresión de Jesús y su verdadero legado.

 

Larga vida al Temple, sus enseñanzas, legado y pertenencia

 

  • Oscar Mercado, actualizado por el Dr. Chistian Kleff y Cesar Imbellone

     

2 comentarios en “EL EXTRAÑO EVANGELIO DE SAN FELIPE

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